10 de abril, 2024
10 errores al vender una propiedad (y cómo evitarlos)
Los 10 tropiezos típicos que veo en gente que vende su propiedad por su cuenta en Uruguay — y cómo evitarlos para no dejar dinero sobre la mesa.

Vender solo es totalmente válido — sea una casa, un PH o un apartamento. Pero hay errores que se repiten una y otra vez y terminan costando meses de demora o miles de dólares de menos. Estos son los diez que más veo.
1. No tener los papeles al día
Cuando aparece el comprador real, llega con plata y prisa. Si los papeles no están, se pierde la oportunidad o se baja el precio para compensar la demora.
2. No conocer los impuestos al vender
ITP, IRPF, comisión inmobiliaria — sin tener claro el neto que te queda en el bolsillo, negociás a ciegas. Es información que conviene tener antes de poner el cartel, no después de aceptar una oferta.
3. Sobrevaluar las reformas que hiciste
Pensar que cada peso invertido en la cocina nueva o el baño remodelado vuelve 1:1 al precio de venta es uno de los errores más caros. El comprador no paga lo que te costó la reforma; paga el delta de valor percibido — que casi siempre es menor.
4. Empezar con un precio aspiracional
Pedir "un poco más de lo que vale, por las dudas" parece prudente, pero ahuyenta a los compradores serios. Después bajar el precio se interpreta como debilidad y termina cerrándose por menos de lo que se hubiera podido.
5. Fotos con celular sin orden
La cama sin tender, juguetes en el piso, foto del baño desde el inodoro. No hace falta producir, pero sí ordenar y elegir.
6. Tardar en contestar consultas
El comprador serio compara tres, cuatro, cinco propiedades a la vez. Si tardás un día en responder un mensaje, ya está coordinando visita con otra. La velocidad de respuesta es parte del precio.
7. Mostrar la propiedad sin filtro
Cualquiera puede pedir verla. Si no hay un primer filtro, terminás con tu casa abierta a curiosos un sábado a la tarde, sin certeza de quién entra.
8. Mostrar la propiedad "vivida"
Aplica a cada visita, no solo a las fotos. Olores, mascotas circulando, ropa colgada, comida en la mesada. El comprador necesita imaginarse viviendo ahí — y le cuesta hacerlo si tu vida está demasiado presente en el ambiente.
9. Hablar de más durante la visita
Comentarios espontáneos matan operaciones. "El ascensor falla a veces", "los vecinos son ruidosos los fines de semana", "el techo tenía una filtración pero ya está arreglada". Toda esa información puede ser cierta y bien intencionada, pero el comprador la archiva como argumento para bajar la oferta.
10. No saber negociar el primer ofrecimiento
El primer ofrecimiento no es "el techo" ni "el piso" — es el principio de una conversación. Saber leerlo y responderlo bien puede sumar o restar miles de dólares.
Vender bien no es vender al precio más alto: es cerrar al mejor precio posible, en el menor tiempo posible, sin sorpresas.
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